Los trastornos del sueño afectan de forma crónica a más del 10% de la población y provocan un impacto significativo en la calidad de vida y múltiples y graves complicaciones. La apnea del sueño es una de las principales causas de morbimortalidad y una causa fundamental del absentismo (y del presentismo) y del bajo rendimiento académico, laboral, familiar, social, sexual, etc. El tratamiento de elección (tras evaluar al paciente y descartar la necesidad de cirugía o ajuste de anomalías dentales o maxilofaciales) no consiste en medicación ni cirugía, sino en un dispositivo innovador que desbloquea las vías respiratorias generando una presión que abre las vías respiratorias que antes estaban obstruidas por los músculos de la faringe y la lengua. Los resultados del tratamiento son inmediatos y tienen un impacto tan alto que mejoran significativamente la calidad de vida del paciente y sus familias y reducen la mortalidad en un 40% en diez años.
Intenta dejar de respirar por un minuto y verás todo lo que sucede. Lo mismo, y más, ocurre durante varios minutos en personas con apnea del sueño. Lo peor es que pasa toda la noche, todos los días. De todos modos cada vez que duerme.
Se han diseñado muchas pruebas y cuestionarios para detectar a estos pacientes. Uno de ellos afirma que cualquier persona que cumpla las siguientes 3 condiciones tiene una alta probabilidad de padecer AOS:
El diagnóstico definitivo se logra con la POLISOMNOGRAFÍA Nocturna: